Phillip Campbell

Qué dijo el editor de la revista Nature en su primera visita a Chile

-“No está dentro de nuestro mejor interés” decía Sir Phillip Campbell, el editor en jefe de la revista Nature, en su conferencia “Desafíos en el Liderazgo de la Ciencia” que dictó el miércoles 11 de enero de 2017, en el marco del Congreso Futuro y la celebración de los 50 años de Conicyt.

Se refería a que la revista no publicaba artículos de investigadores famosos solo porque lo eran, sino que más bien publicaba los artículos que un editor consideraba, dada una serie de argumentos, que era un artículo que debía ser publicado por Nature (o algunas de las otras revistas que componen el universo de Nature). Entre los argumentos está la revisión por pares. Sin embargo, que un par evaluador rechace un artículo no implica, necesariamente, que el artículo no pueda ser publicado. La decisión es siempre del editor. En él descansa toda la responsabilidad. Han existido casos en que el editor de una revista Nature ha publicado un artículo con todos los pares en oposición y ha probado ser el caso que fue una decisión valiosa por la importancia del artículo posteriormente. También, decía Campbell, hay casos en que los pares evaluadores tenían razón después de todo.

Lo que está en el interés de Nature, decía Campbell, es publicar ciencia, la mejor ciencia posible. Esa es la única razón de existencia de la revista. Va en contra del interés de la revista el publicar artículos de ciertas personas, de ciertas empresas, laboratorios o universidades, solo porque los artículos provienen de esa fuente. Una de las maneras de obtener esa libertad de decisión es que ellos son independientes financieramente, tienen editores en muchos países, de diferentes nacionalidades y poseen una extensa red de pares evaluadores. Las decisiones son de ellos y toman muy buenas y muy malas decisiones, todo el tiempo.

Uno de los mitos sobre Nature, decía Campbell, es que la revista selecciona artículos con buen factor de impacto. Sin embargo, continuaba diciendo, ello es imposible, pues no se puede conocer el futuro. No se puede saber el impacto que tendrá un artículo. Para entender un poco más el asunto, seleccionó los 10 artículos más citados del 2011 y los 10 menos citados (estos últimos con dos citas). Sin mencionar esta información, les mandó los artículos a los editores respectivos y les preguntó las razones por las cuales los habían seleccionado. Las razones eran las mismas: el artículo era valioso, un aporte a la discusión de ese campo en específico, un trabajo bien hecho. En efecto, decía Campbell, lo más común en Nature es que los artículos se citen muy poco (algunos nunca se citan). Lo que pasa es que muy pocos de los artículos publicados tienen citaciones tan altas que da la impresión que toda obra publicada en la revista es así.

La propuesta más interesante de Campbell es la siguiente. En vez de preguntar por el factor de impacto de la revista, del artículo o del investigador, para decidir si contratarlo o darle recursos para un proyecto, tal vez la pregunta no sea un número (su índice h o el factor de impacto tal), sino pedirle que diga en qué problema ha estado pensando en los últimos cinco años. Rápidamente Campbell se apresura a decir que es iluso de su parte proponer algo así, pero lo que quiere expresar no es una solución al problema de la cultura de publicar o perecer, sino una perspectiva diferente: en qué ha estado trabajando este investigador, cuál cree que es su aporte al conocimiento científico, qué considera que ha pensado en profundidad. Según Campbell, una narrativa sobre la actividad científica puede entregar buenas razones para contratar a un investigador, pues es más iluso pensar que un indicador nos va a decir de dónde vendrá la nueva ciencia.

La decisión del editor es siempre subjetiva, dice Campbell, y no puede ser de otra manera. Los intentos de objetivación no han funcionado y si se mira la historia de la revista, lo único que se mantiene es el oficio del editor (un arte, no una tecnología) que es capaz de intuir la buena ciencia. Por ejemplo, es muy común en revistas de ciencias naturales usar el modelo de evaluación por pares ciego. En ciencias sociales y humanidades, se usa más el modelo doble ciego. Ninguno de ellos, dice Campbell, es objetivo o mejor. Es más, Nature ha comenzado a usar doble ciego en forma experimental. Todavía es muy temprano para saber si funciona, pero si a futuro los evaluadores se sienten cómodos en tal modalidad, lo seguirán usando. Lo único claro es que las revistas están en constante evolución.

Campbell se disculpaba por ser su primera visita a Chile, pero pese a lo que los académicos chilenos pensamos de la actividad científica aquí, él decía que había razones para estar optimistas, dado que existe una discusión con el Estado, existe una preocupación que lo trajo y que los problemas que enfrentamos a veces ni siquiera se discuten en otros países. La situación tampoco era ideal en Inglaterra, ni en Estados Unidos, que son los países donde más se concentra la actividad científica que publica Nature. Los problemas de la poca representación de las mujeres (como editoras) también lo tienen ellos dentro de sus revistas. Los problemas éticos como el prejuicio también los tienen. En general, el prestigio y los mitos construidos sobre la revista Nature no muestran su vida cotidiana, misma a la que tuvimos acceso por unos instantes quienes participamos en la conferencia.

Francisco Osorio, Coordinador Foro

13 enero 2017

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