El impacto de la inteligencia artificial en las carreras universitarias más estudiadas en Chile
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser un tema de ciencia ficción para convertirse en un factor que está reconfigurando la educación superior chilena. No hablamos solo de robots o algoritmos invisibles: hablamos de un cambio cultural que afecta directamente a las carreras más estudiadas del país. Medicina, Derecho, Ingeniería Comercial, Psicología y Pedagogía, entre otras, están viendo cómo la irrupción de la IA redefine sus contenidos, sus métodos y, lo más inquietante, sus perspectivas laborales.
Un nuevo mapa académico
Según datos del Consejo Nacional de Educación y del portal Mi Futuro, las carreras con mayor matrícula en Chile siguen siendo Medicina, Derecho, Psicología, Ingeniería Comercial y Pedagogía. Todas ellas enfrentan el mismo dilema: cómo adaptarse a un mundo donde la IA automatiza tareas, genera diagnósticos, redacta documentos y hasta enseña.
La paradoja es evidente: mientras más estudiantes ingresan a estas carreras, más rápido la tecnología amenaza con reemplazar parte de sus funciones tradicionales.
Medicina y salud: diagnósticos asistidos por algoritmos
La IA ya se utiliza en hospitales chilenos para interpretar imágenes médicas y apoyar diagnósticos. Esto no significa que los médicos pierdan relevancia, pero sí que deben aprender a trabajar con sistemas que procesan datos clínicos en segundos. La carrera de Medicina está incorporando asignaturas de bioinformática y análisis de datos, conscientes de que el futuro del médico será tanto clínico como digital.
Un profesor de la Universidad de Chile lo resumía con ironía: “El médico del futuro tendrá que saber leer radiografías y también algoritmos”.
Derecho: la automatización de documentos legales
El área jurídica enfrenta un desafío distinto. La IA ya redacta contratos, analiza jurisprudencia y responde consultas básicas. En Chile, estudios de abogados han comenzado a usar sistemas de búsqueda automatizada que reducen horas de trabajo. Esto obliga a las facultades de Derecho a formar profesionales capaces de interpretar y contextualizar más allá del documento. El abogado que solo redacta está en riesgo de ser reemplazado; el que interpreta y negocia, no.
La ironía es que la carrera más asociada al prestigio social se enfrenta a la amenaza de que las máquinas hagan parte de su trabajo rutinario.
Ingeniería Comercial: la era de los datos
La Ingeniería Comercial, una de las más masivas en Chile, se ve directamente impactada por la analítica de datos y la automatización de procesos financieros. Los egresados ya no pueden limitarse a la contabilidad tradicional: deben manejar herramientas de inteligencia de negocios, marketing digital y modelos predictivos.
El Banco Central de Chile ha señalado que la digitalización financiera exige profesionales capaces de interpretar grandes volúmenes de datos. La carrera, por tanto, se está transformando en un híbrido entre economía, administración y ciencia de datos.
Psicología: terapias digitales y algoritmos emocionales
La Psicología enfrenta un terreno delicado. Aplicaciones de IA ya ofrecen acompañamiento emocional básico y análisis de patrones de conducta. En Chile, universidades han comenzado a incluir módulos sobre ética digital y psicología aplicada a entornos virtuales. El psicólogo del futuro deberá competir con chatbots, pero también aprender a integrarlos como herramientas complementarias.
La pregunta que flota es incómoda: ¿qué pasa cuando un algoritmo detecta la depresión antes que un profesional humano?
Pedagogía: la enseñanza mediada por algoritmos
La educación es otro campo donde la IA está dejando huella. Plataformas adaptativas permiten personalizar el aprendizaje de cada estudiante. En Chile, el Ministerio de Educación ha impulsado programas piloto con sistemas de tutoría digital. Los futuros profesores deberán aprender a convivir con estas herramientas, integrándolas sin perder la dimensión humana de la enseñanza.
La ironía es que, mientras algunos temen que los robots reemplacen a los docentes, la realidad muestra que los profesores que saben usar la IA serán más necesarios que nunca.
Tabla comparativa
| Carrera | Impacto de la IA | Transformación necesaria |
|---|---|---|
| Medicina | Diagnósticos asistidos, análisis de datos clínicos | Formación en bioinformática y ética digital |
| Derecho | Automatización de contratos y jurisprudencia | Énfasis en interpretación, negociación y ética |
| Ingeniería Comercial | Analítica de datos, finanzas digitales | Integración con ciencia de datos y marketing digital |
| Psicología | Terapias digitales, chatbots emocionales | Formación en ética tecnológica y psicología digital |
| Pedagogía | Plataformas adaptativas, tutorías digitales | Uso de IA como apoyo pedagógico |
Testimonios desde la academia
Valentina, estudiante de Medicina en la Universidad Católica, comenta: “Nos enseñan a usar sistemas de apoyo diagnóstico. Al principio da miedo, pero luego entiendes que no es competencia, sino complemento”.
Rodrigo, alumno de Derecho en la Universidad de Santiago, señala: “La IA redacta contratos mejor que yo. Lo que me toca es aprender a negociar y a interpretar, porque eso no lo hace una máquina”.
Estos testimonios muestran que la adaptación no es opcional, sino parte del nuevo perfil profesional.
El impacto cultural
La irrupción de la IA en las carreras más estudiadas de Chile refleja un cambio cultural profundo. El prestigio ya no se mide por la cantidad de horas en una oficina, sino por la capacidad de trabajar con tecnología. La ironía es que las carreras más tradicionales, las que parecían intocables, son las que más rápido deben reinventarse.
El impacto de la inteligencia artificial en las carreras universitarias más estudiadas en Chile no es un fenómeno pasajero. Medicina, Derecho, Ingeniería Comercial, Psicología y Pedagogía están redefiniendo sus contenidos y sus prácticas para sobrevivir en un mundo donde los algoritmos ya son parte del día a día.
La pregunta que queda abierta es si las universidades chilenas están avanzando lo suficientemente rápido. Porque la IA no espera, y los estudiantes que hoy ingresan a estas carreras deberán enfrentarse a un futuro donde la competencia no es solo humana, sino también digital.


